Hora de comienzo: 14.30 Entrada: menores $ 120, mayores $ 140. Sala del cine: Ramírez Nº 68.
Resumen
La nueva producción de Disney-Pixar cuenta la historia de Miguel, un niño de 12 años que, a pesar de la incomprensible prohibición de su familia, sueña con convertirse en un músico consagrado. Desesperado por probar su talento, Miguel llega mágicamente a la impresionante y colorida Tierra de los Muertos. En el camino encuentra al simpático timador Héctor, y juntos se embarcan en una extraordinaria travesía para develar los secretos detrás de la historia familiar de Miguel.
Hora de comienzo: 14.30 Entrada: menores $ 120, mayores $ 140. Sala del cine: Ramírez Nº 68. Resumen
Cuando el malévolo alcalde de Oakton City decide destruir el parque Liberty para construir un peligroso parque de diversiones, la ardilla Sully y sus amigos deberán unirse para salvar su hogar, acabar con los planes del alcalde y recuperar el parque.
Productora Coproducción Estados Unidos-China-Canadá;
Entertainment One / The Mark Gordon Company / Pascal Pictures
Género Drama | Póker. Biográfico. Basado en hechos reales
Calificación: + 18 años
Sinopsis Se centra en la vida de Molly Bloom, una esquiadora
de talla mundial que llegó a ser millonaria antes de los 21 años. Tras perderse
los Juegos Olímpicos, Molly se trasladó a vivir a Los Ángeles, donde incluso
trabajó de camarera. Gracias a su inteligencia y sus dotes empresariales, la
joven acabó ganando millones de dólares en el mundo del póker antes de que el
FBI la investigara.
Premios 2017
Premios Oscar: Nominada a mejor guion adaptado
Globos de Oro: Nominada a Mejor guion y Actriz drama
(Jessica Chastain)
Premios BAFTA: Nominada a Mejor guion adaptado
Critics Choice Awards: Nominada a Mejor guion adaptado y
Actriz (Chastain)
Satellite Awards: Nominada a Mejor guion adaptado y Actriz
(Jessica Chastain)
Sindicato de Productores (PGA): Nominada a Mejor película
Sindicato de Directores (DGA): Nominada a mejor nuevo
director
Sindicato de Guionistas (WGA): Nominada a Mejor guión
adaptado
Apuesta Maestra.
Molly Brown era esquiadora profesional y quería ir a los
Juegos Olímpicos. Un accidente truncó el sueño y sintió que la relación con su
exigente padre, quien la alentaba para lograrlo, ya no era la misma. Lo
siguiente era ir a la Universidad, pero antes decidió tomarse un año sabático
sin imaginar que encontraría la forma de independizarse de su familia. Entre
2003 y 2010, primero en Los Ángeles y luego en Nueva York, organizó mesas
multimillonarias y clandestinas de póker en las que participaron estrellas de
Hollywood, deportistas muy conocidos, agentes de Wall Street y hasta la mafia
rusa. Esto último la puso en la mira del FBI, que la detuvo cuando ya había
dejado el juego para obtener información de sus participantes. La primera
película de Aaron Sorkin como director tiene su sello inconfundible como
guionista, tarea que también desempeña aquí y por la que es candidato al Oscar:
diálogos a toda velocidad, filosos, cargados de información, ingeniosos. Ya los
hemos escuchado en The West Wing y Newsroom (TV) o en El Juego de la Fortuna y
Red social (cine), pero ahora se agrega su mano en la dirección. Y lo hace
bien, con atractivo, elegancia y enganche, sin que el espectador se aburra a
pesar de las dos horas veinte. Gran mérito corresponde a Jessica Chastain
(candidata al Globo de Oro), quien se adueña de la película y del personaje que
existe en la realidad. Bien secundada por el siempre efectivo Idris Elba, como
su abogado, en tanto Kevin Costner hace un buen trabajo como su padre. La
película no se detiene en el juego y las apuestas, sino que pretende ser el
retrato de una mujer que buscó ser muy buena en algo cuando aquello para lo que
debía serlo se le escapó por un detalle. Lo logra con un producto Sorkin típico
con una Chastain estupenda.
El Centro Cultural "María Elida Marquizo", presenta hoy en Cine Club Rocha una función especial, con la película "Migas de pan", con entrada gratuita.
La actividad se realiza en el marco de los 45 años del Golpe de Estado (27 de junio 1973).
Hoy lunes 25, a las 19.30 horas. Entrada gratuita. Titulo original: Migas de pan País: Uruguay-España Año: 2016 Duracion: 109' Dirección: Manane Rodríguez Reparto: Cecilia Roth, Justina Bustos, Quique Fernández, Margarita Musto,Ignacio Cawen, Andrea Davidovics. Género: Drama Calificación: +12 Sinopsis:
Liliana Pereira (Cecilia Roth), al recibir en España la noticia de que ha sido abuela, rememora su pasado. Siendo una joven universitaria y madre de un bebé, participa en las luchas estudiantiles contra la dictadura militar en Uruguay. Es secuestrada y encerrada después junto con otras mujeres en un presidio durante años, y desposeída de la patria potestad sobre su hijo. Tras años de exilio, Liliana decide volver a Montevideo para participar con sus compañeras en la denuncia del oprobio sufrido en su juventud y para recuperar los vínculos sentimentales con su hijo.
Martes y viernes a las 20.00 horas. Entrada: $ 150, socios
gratis
Título original Darkest Hour
Año 2017
Duración 125 min.
País Reino Unido
Dirección
Joe Wright
Guion
Anthony McCarten
Música Dario Marianelli
Fotografía Bruno Delbonnel
Reparto
Gary Oldman,Ben Mendelsohn,Kristin Scott Thomas,Lily James,Stephen Dillane, Richard Lumsden,Philip Martin Brown,Ronald
Pickup,Brian Pettifer,Tom Ashley, Jordan Waller,David Olawale Ayinde,Michael Bott,Danny Stewart,John Locke
Productora Coproducción Reino Unido-Estados Unidos; Working Title Films
Género Bélico. Drama | II Guerra Mundial. Años 40. Histórico.
Política. Biográfico
ClasificaciónATP
Sinopsis Drama ambientado en 1940, cuando Winston Churchill (Gary
Oldman) se convierte en primer ministro británico en un momento realmente
crucial de la Segunda Guerra Mundial, pues los nazis avanzan imparables
conquistando prácticamente la totalidad del continente europeo y amenazando con
una invasión a Inglaterra. Churchill deberá entonces explorar la posibilidad de
un tratado de paz con Alemania, o ser fiel a sus ideales y luchar por la
liberación de Europa. (FILMAFFINITY)
Premios 2017
2 Premios Oscar: Mejor actor (Oldman) y mejor
maquillaje. 6 nominaciones
2 Premios BAFTA: mejor actor (Oldman) y mejor
maquillaje. 9 nominaciones
Globos de Oro: Mejor actor drama (Gary Oldman)
Critics Choice Awards: Mejor actor (Gary Oldman) y maquillaje
Asociación de Críticos de Chicago: Nominada a mejor
actor (Gary Oldman)
Satellite Awards: Mejor actor (Oldman). 5 nominaciones
Sindicato de Actores (SAG): Mejor actor (Gary Oldman)
Peligro supremo
La tensión, el temor, la duda, la angustia y la valentía
para enfrentar una guerra desde un espacio de decisión constituyen la clave de
la propuesta de Las horas más oscuras, el film biográfico del realizador inglés
Joe Wright, que indaga en la personalidad del polémico primer ministro
británico Winston Churchill.
El cineasta británico, cuya filmografía incluye valiosos
títulos como Orgullo y prejuicio (2005), Expiación (2007) y Anna Karenina
(2012), recrea en esta oportunidad uno de los momentos más removedores de la
historia durante la sangrienta Segunda Guerra Mundial.
La película está ambientada en 1940, en momentos de una
imparable ofensiva de la Alemania nazi en Europa, que amenaza con anexar a
Francia y aniquilar literalmente al ejército británico que combate fuera de su
territorio.
En ese momento tan singular y con la perspectiva de una
invasión de tropas germanas a las Islas Británicas, el Rey Jorge VI
(interpretado por Ben Mendelsohn) adopta la decisión de designar a Winston
Churchill (Gary Oldman) como primer ministro, a los efectos de afrontar las
horas más oscuras, como lo afirma el título original del film.
Obviamente, la medida fue duramente resistida incluso por
los políticos del oficialista Partido Conservador, quienes cuestionaban el
pasado y la irascible personalidad del nominado.
En ese contexto, el film se centra precisamente en la
peripecia del político al frente de Gran Bretaña, cuando casi toda Europa
estaba bajo la hegemonía de la Alemania nazi.
Desde el comienzo, la película analiza minuciosamente las
intrigas palaciegas de la clase política que parece vivir en un limbo y no
comprender la dimensión de la amenaza.
La película es pródiga en la descripción de los
conciliábulos y las luchas intestinas, en un momento de indudable crisis de
liderazgo para afrontar a un poderoso enemigo resuelto a imponer su supremacía
sobre todo el continente.
Empero, el relato es un auténtico retrato del personaje
evocado, su exacerbado personalismo, su temperamento intransigente no exento de
autoritarismo y su firmeza para tomar las decisiones que era menester en una
situación de emergencia.
Mediante una detallada y esmerada reconstrucción de época
que no deja ningún aspecto librado al azar, el director Joe Wright y el guionista
Anthony McCarten reconstruyen a la Londres de la década del cuarenta,
semi-destruida y parcialmente desolada por los implacables bombardeos de la
aviación alemana.
En todo momento, se percibe y hasta respira la tensión de un
país agredido y que se prepara para defender su territorio a cualquier precio,
tal cual lo reclama el propio Churchill.
Con una atinada visión de contexto, ambos cineastas
construyen un oportuno paralelismo entre la situación expectante en Gran
Bretaña y la Batalla de Dunkerque, tal bien recreada en el film homónimo del
cineasta Christopher Nolan.
Como es notorio, la Batalla de Dunkerque se dirimió con un
dantesco saldo de más de 30.000 muertos, a un año de iniciadas las
hostilidades, entre el 26 de mayo y el 4 de junio de 1940, en la ciudad
portuaria francesa del mismo nombre situada al Norte, en la región de Alta
Francia.
En ese espacio geográfico, tropas francesas y británicas
soportaron –a duras penas- el irresistible asedio del ejército nazi, que ya se
había apropiado de todo el territorio galo.
En ese contexto, los aliados –que quedaron cercados en la
costa con el mar a sus espaldas-emprendieron la denominada Operación Dinamo, un
complejo proceso de evacuación que permitió el rescate de más de 200.000
soldados británicos y de 100.000 franceses y belgas, con la participación
incluso de barcos civiles.
No obstante, el éxito de la operación –que fue una de las
más impactantes del histórico conflicto bélico- dependía de una urgente toma de
decisiones, cuya responsabilidad estuvo a cargo precisamente de Churchill.
Mediante una presentación cronológica que respeta el orden
de los acontecimientos, el relato indaga en las psicologías de los personajes,
sus ambiciones, sus temores y sus incertidumbres.
Si bien se podría interpretar que la película glorifica en
buena medida al personaje, las resonancias de su actuación pública justifican
plenamente un abordaje de esta naturaleza.
Intercalando algunos fragmentos documentales, lo cual otorga
mayor realismo a la propuesta, la película discurre entre el drama y obviamente
el testimonio.
Empero, Joe Wright no soslaya en modo alguno la interna
familiar del protagonista, que en todo momento revela la tensión de la
situación límite afrontada por el político.
La agudeza de los diálogos sumada a la complejidad de una
coyuntura sin dudas dramática, contribuyen a transformar a esta película en un
producto cinematográfico que excede el mero propósito del pasatiempo.
En ese marco, el espectador se siente dentro del laboratorio
de la guerra, donde se elaboraban las estrategias para afrontar a un enemigo
sin dudas superior en número y armamento.
El film reflexiona también sobre el nacionalismo exacerbado,
un componente crucial para que Gran Bretaña defendiera sus fronteras de la
inminente agresión externa.
Esta película, que tiene cinco nominaciones al Oscar, cuenta
con un reparto actoral de alto nivel interpretativo, en el cual se luce
ampliamente Gary Oldman en el papel protagónico.
Las horas más oscuras es un drama biográfico de fina
elaboración, que destaca por la contundencia de su planteo, por su rigor
histórico y por la crudeza de sus imágenes.
Hugo Acevedo
(Publicada en Revista Onda Digital, 29/01/2018)
Miércoles 13, Jueves 14 y sábado 16 de junio, a las 20.00 horas.
Entrada: $ 200. Menores de 12 años, $ 150.
Título original Sangre de campeones
Año 2018
Duración 70 min.
País Uruguay
Dirección Santiago Bednarik y Guzmán García..
Guión Guzmán García.
Fotografía Germán Nocella
Investigación Atilio Garrido
Ilustraciones Oscar Larroca.
Productora Coral Cine
Género Documental. Fútbol
Clasificación ATP
Sinopsis
1924: un grupo de hombres, futbolistas amateurs, de
profesiones diversas, emprenden viaje rumbo a la mayor aventura de sus vidas.
Parten desde Uruguay hacia Europa para desembarcar en el París de los años
locos donde los esperaba, contra todo pronóstico, la gloria Olímpica y el
asombro del mundo entero. Esta hazaña sería la primera de otras que vendrían en
1928 y 1930. En el contexto de los preparativos para la celebración del
centenario de la Jura de la Constitución, surge la idea de organizar el primer campeonato
mundial de la FIFA en Montevideo y la construcción del Estadio Centenario en
seis meses , el más grande del mundo en ese entonces. Uruguay se corona campeón
del mundo y sin pretenderlo, esta selección se constituye como el eje de la
identidad nacional de un país que estaba naciendo. Sangre de Campeones es el
relato de su historia, y a través de ellos, la de toda una nación.
(FILMAFFINITY)
Crítica
Épica
nacional contada con buen gusto y material inédito
Después de Maracaná y Mundialito, la productora Coral Cine
cierra una trilogía sobre las glorias claves del fútbol uruguayo. Solo les
faltaría meterse con Sudáfrica 2010, donde habremos salido cuartos, pero se
ganó un lugar en la épica nacional. Por ahora no hay planes de eso.
Sangre de campeones se concentra en las primeras de esas
hazañas deportivas: los tres títulos mundiales que la selección uruguaya
cosechó en seis años, entre 1924 y 1930. En ese lapso se conformó una parte del
ADN de los uruguayos: aquella primera Celeste ganó dos juegos olímpicos
(Francia y Holanda) y el primer campeonato del mundo en un Estadio Centenario
que todavía tenía el cemento sin terminar.
La coincidencia con un nuevo Mundial que empieza en breve,
la da además al documental algo de arenga y aporta una autoestima que nos va a
venir muy bien. Si aquella vez pudimos contra todos los inconvenientes
posibles, lo podemos volver a hacer.
Los directores Sebastián Bednarik y Guzmán García consiguen
transmitir el heroísmo de aquellos tiempos, en los que gente común (un
picapedrero, un estibador, un cartero, un hielero) eran capaces de convertirse
en dioses.
La película repasa aquellas hazañas con imágenes de archivos
(algunas aportadas por El País) y películas muchas de las cuales dan toda la
impresión de ser inéditas. Están casi todos los goles, por ejemplo, además de
los hinchas locales que acompañaron en 18 de julio, y en diferido, cada uno de
los partidos olímpicos. Era otro mundo.
Sangre de campeones se inicia con una pequeña historia del
deporte a partir de ilustraciones de Oscar Larroca que son una de las grandes
cosas del documental. Sus carbonillas son toda una línea narrativa que permite
mostrar la vida de los héroes o recrear jugadas. Merecerían una muestra
exclusiva y son bastante distintas al tipo de trabajo con el que se vincula a
Larroca.
A partir de ahí, el relato lo conducen varias voces
conocidas entre historiadores (Gerardo Caetano, Carlos Demassi) y periodistas
deportivos (Eduardo Ribas, Ricardo Piñeyrúa, entre otros) que van contando la
parte deportiva y la parte humana de aquellos torneos. Sus voces están en off,
lo que es una buena idea y permite escapar de la tiranía de la “cabeza
parlante”, el repetido recurso de muchos documentales.
Un detalle importante acá es el uso del sonido (diseñado y
posproducido por Daniel Márquez) que consigue sortear una decisión arriesgada
como fue sonorizar las películas mudas que muestran encuentros entre los
jugadores, hinchas gritando, diálogos de fondo e incluso recrear las voces de
los jugadores. Les quedó tan bien que se termina entendiendo una apuesta tan
temeraria. También tiene un papel importante la música de Hernán López.
Sangre de campeones dedica tanto tiempo a lo colectivo como
lo individual. De un montón de historias elige dos: la de José Nasazzi, líder
indiscutido de ese grupo, y la de José Leandro Andrade. Y si la del primero (al
que alguien compara con Artigas en su porte) es una historia de constancia y
compromiso que son “premiados” con un puesto en Casinos Municipales, la
historia de Andrade es triste como lo es cualquier vida que conoció la gloria y
se extinguió en el dolor y la miseria. De alguna manera, representan los dos
extremos de ese abanico de heroísmo. La película termina, como en una ficción,
cerrando las historias personales de muchos de sus protagonistas.
Hay grandes momentos como cuando Scarone ve que la bandera
uruguaya está al revés en Francia y dice “ya van a aprender a ponerla bien” o
los comienzos de la rivalidad entre Uruguay y Argentina. Los partidos eran
feroces, por lo visto, y la técnica de los rioplatenses insuperable en el
mundo. Tiene partes muy emotivas.
Bednarik y García han hablado de que Sangre de campeones es
una suerte de precuela a Maracaná y está bien. Permite rastrear de dónde
venimos futbolísticamente que es una manera de ver a dónde íbamos como
sociedad.
“El futbol es la religión laica del Uruguay”, dice en un
momento Gerardo Caetano. Tiene razón y así Sangre de campeones es el Génesis de
una historia que, en dos semanas cuando empiece el Mundial va a estar más viva
que nunca.
Martes y viernes a las 20.00 horas. Entrada: $ 150, socios gratis
Título original Toni Erdmann
Año 2016
Duración 62 min.
País Alemania
Dirección Maren Ade
Guion Maren Ade
Fotografía Patrick Orth
Reparto Peter Simonischek, Sandra Hüller, Lucy Russell, Trystan Pütter, Thomas Loibl, Hadewych Minis, Vlad Ivanov, Ingrid Bisu, John Keogh, Ingo Wimmer, Cosmin Padureanu, Anna Maria Bergold, Radu Banzaru, Alexandru Papadopol, Sava Lolov, Jürg Löw, Miriam Rizea, Michael Wittenborn
Productora Komplizen Film / Coop 99 / KNM
Género Comedia. Drama | Comedia dramática. Familia. Trabajo/empleo
Calificación: + 16 años
Sinopsis
Inès trabaja en una importante consultora alemana establecida en Bucarest. Su estresante vida está perfectamente organizada hasta que su extrovertido y bromista padre Winfried llega de improvisto y le pregunta ”¿eres feliz?”. Tras su incapacidad para responder, sufre un profundo cambio. Ese padre que a veces estorba y que la avergüenza un poco le va a ayudar a dar nuevamente sentido a su vida gracias a un personaje imaginario: el divertido Toni Erdmann… (FILMAFFINITY)
Premios 2016-17
Premios Goya: Nominada a Mejor película europea
6 Premios del cine Alemán, incluyendo película y director
Premios Oscar: Nominada a mejor película de habla no inglesa
Globos de Oro: Nominada a mejor película de habla no inglesa
Premios BAFTA: Nominada a Mejor película en habla no inglesa
Premios César: Nominada a Mejor película extranjera
Premios del Cine Europeo: Mejor película, director, guión, actor y actriz
Festival de Cannes: Premio FIPRESCI
Premios Independent Spirit: Mejor película extranjera
Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor película extranjera
Críticos de Los Angeles: Nominada a mejor película extranjera
Critics Choice Awards: Nominada a mejor película de habla no inglesa
Asociación de Críticos de Chicago: Nominada a mejor película extranjera
Premio FIPRESCI (Fed. Int. de Críticos de Cine): mejor película del año
British Independent Film Awards (BIFA): nom. mejor película intern. independiente
Satellite Awards: Nominada a Mejor película de habla no inglesa
Premios Guldbagge (Suecia): Nominada a Mejor film extranjero
Premios Gaudí: Nominada a Mejor película europea
Esperpento y ternura
Los que anticipaban la gracia y el encanto de Toni Erdmann tenían razón. Es una comedia insólita en el mejor sentido, habitada por gags esplendidos y situaciones que provocan risa, dotada de poder de observación, retratando personajes muy creíbles, mezclando realismo y surrealismo, esperpento y soterrada ternura. Y tiene defectos. Por ejemplo: su excesiva duración. Hubiera sido aconsejable que alguien con criterio e inmejorables intenciones le hubiera sugerido a la directora que acortase esos excesivos 162 minutos, que hay momentos en el centro de la trama que se tornan repetitivos, secuencias fatigosamente rematadas. Pero remonta en la parte final, todo vuelve a fluir en una fiesta insólita y jocosa en la que su alborotada protagonista decide que todos los estupefactos invitados acudan desnudos.
Esta agridulce película describe la finalmente salvadora relación entre un padre más que histriónico y aficionado a los disfraces con su hija, una triunfadora profesional y social que en el fondo está muy solita y no lo sabía, incapaz de exprimir las alegrías que a veces ofrece la vida. El padre también está solo, ha perdido a su perro, su respiración es angustiosa, pero no ha perdido humanidad ni su afición a montar números. Y su farsa permanente motivará que su brillante, pragmática y gélida hija ese al borde del ataque de nervios viendo peligrar su carrera, pero también aprenderá a sentir, a reír, a vivir. No existe énfasis en esta relación, ni a la redimida dama le espera en el futuro el paraíso, paro algo habrá aprendido mediante el amor y el cuidado que le dedica ese padre destroyer. Ha sido grato y a rato delicioso acompañarles en su disparatado viaje.
Productora Amblin
Entertainment / DreamWorks SKG / Pascal Pictures / Participant Media. Distribuida
por 20th Century-Fox Film Corporation
Género Drama | Años 70. Periodismo. Basado en hechos reales
Clasificación: + 12 años
Sinopsis En junio de 1971, los principales periódicos de
EE.UU., entre los que se encontraban The New York Times y The Washington Post,
tomaron una valiente posición en favor de la libertad de expresión, informando
sobre los documentos del Pentágono y el encubrimiento masivo de secretos por
parte del gobierno, que había durado cuatro décadas y cuatro presidencias
estadounidenses. En ese momento, Katherine Graham (Meryl Streep), primera mujer
editora del Post, y el director Ben Bradlee (Tom Hanks) intentaba relanzar un
periódico en decadencia. Juntos decidieron tomar la audaz decisión de apoyar al
The New York Times y luchar contra el intento de la Administración Nixon de
restringir la primera enmienda... Historia basada en los documentos del Post
que recogían información clasificada sobre la Guerra de Vietnam. (FILMAFFINITY)
Premios 2017
Premios Oscar: Nominada a mejor película y actriz (Meryl
Streep)
Globos de Oro: 6 nominaciones incluyendo mejor película
drama y director
National
Board of Review (NBR): Mejor película, actor (Hanks) y actriz (Streep)
American Film Institute (AFI): Top 10 - Mejores películas
del año
Critics Choice Awards: 8 nominaciones incluyendo mejor
película y director
Sindicato de Productores (PGA): Nominada a Mejor película
Momentos de una
democracia
Para hablar de cosas tan masculinas como las mentiras de una
guerra, las presiones a la libertad de expresión, los secretos de un Estado y
las manipulaciones de un gobierno, Steven Spielberg decidió concentrarse en la
única mujer en todo el salón: Katherine Graham. La decisión hace que The Post:
los oscuros secretos del Pentágono sea aún más interesante.
Graham (interpretada acá, con su habitual compromiso, por
Meryl Streep) heredó de su marido tremendo legado: un imperio periodístico que
incluía el Washington Post, por entonces un diario más local que nacional con
escasez de fondos y de primicias. Ella, más dedicada a los eventos sociales,
dejaba las decisiones en su junta de directores y en su editor en jefe, el
periodista Ben Bradlee (Tom Hanks), dos frentes que eran más rivales que
hermanos.
La película cuenta los momentos de decisión de Graham cuando
el diario se hizo de los “Papeles del Pentágono”, nombre con el que recoge la
historia a una serie de documentos que demostraban el grado de injerencia,
premeditación y mentira con que el gobierno estadounidense manejó los asuntos
de Vietnam, antes y después de involucrarse en una guerra. Esos documentos
dejaban claro que todas las administraciones de Truman a esa parte (Eisenhower,
Kennedy, Johnson y Nixon) le habían mentido al pueblo estadounidense sobre las
razones y la marcha del conflicto en el sudeste asiático.
El problema para Graham es que entre los principales
involucrados había muchos de sus amigos, porque está claro que en las élites del
poder se conocen todos. Para el caso era el secretario de Estado Robert
McNamara (“mi amigo, mi asesor, mi confidente”, dice Graham) quien para ser
actuales y precisos, estaba hasta las manos. La editora tuvo que decidir entre
la amistad, la presión de sus directores, las amenazas judiciales o publicar la
nota. Es sabido que eligió lo último.
Desde entonces, los “Papeles del Pentágono” y la otra
investigación que promovieron Graham y Bradlee y que empezó en una oficina del
edificio Watergate, son citados como ejemplo de perseverancia periodística,
ética empresarial y de las presiones de los gobiernos hacia los medios. The
Post completa, en ese sentido, un díptico cinematográfico sobre el Washington
Post que se inició con Todos los hombres del presidente en 1976. Aquella
película en la que Graham ni aparecía y de la que esta vendría a ser una
precuela, inspiró un protocolo periodístico y alentó a muchos a soñar con ser
reporteros; quizás esta ayude algo en ese sentido.
The Post se integra a cierta línea de trabajo de Spielberg
sobre la democracia estadounidense, la construcción del Estado y su papel en el
mundo. Es así parte de una trilogía de la última etapa de la carrera del
director, que se completa con Lincoln y Puente de espías. En ese sector de su
filmografía podrían sumarse Amistad y tangencialmente, Rescatando al soldado
Ryan, y en un rango más amplio de películas histórico- política estarían La
lista de Schindler y Munich.
Spielberg se convierte en un defensor de la democracia y las
formas estadounidenses en una visión crítica, pero en la que siempre triunfa el
buen ser y un optimismo capitalista. A menudo se ha citado a Frank Capra como
una de sus influencias y es acá donde no lo puede disimular. Algunos lo llaman
simplismo pero sobre eso, Spielberg ha forjado una de las más grandes carreras
del cine mundial.
Productora Arches
Films / Rita Productions / Why Not Productions
Género Comedia | Años 70. Secuestros / Desapariciones
Calificación: + 15 años
Sinopsis A finales de los 70, en Vevey, una pequeña ciudad
suiza, Eddy Ricaart sale de prisión y se aloja en casa de su amigo Osman. A
cambio del alojamiento, Eddy se ocupará de cuidar a su hija de siete años
mientras la mujer de Osman se somete a una revisión en el hospital. La víspera
de Navidad se agudizan los problemas económicos de la familia; por eso, cuando
la televisión anuncia la muerte del mítico Charlie Chaplin, a Eddy se le ocurre
una idea descabellada pero aparentemente fácil: robar el ataúd del director y
pedir un rescate a su familia que les saque de la pobreza. (FILMAFFINITY)
El cadáver de Chaplin
Tiene tanta valentía, tanta dignidad, y hasta honorabilidad,
que resulta imposible criticarla con severidad.
En la madrugada del 1 al 2 de marzo de 1978, apenas dos
meses después del fallecimiento de Charles Chaplin, dos delincuentes comunes
robaron del cementerio el ataúd del mito para pedir un rescate que los sacara
de sus penurias económicas y sociales. Dos hombres pobres, y quizá también
pobres hombres, dos vagabundos, dos inmigrantes, dos charlots de la modernidad
con una apuesta tan suicida como la de Xavier Beauvois, el cineasta francés que
ha llevado a la pantalla el suceso real con una intención tan irrealizable como
la de sus protagonistas: componer una película de aliento chaplinesco, un
melodrama con chico (aquí chica), madre enferma y fogonazos de comedia basada
en la emoción y no en la negrura, musicalizada con entusiasmo y protagonizada
por dos payasos en el sentido circense del término: el clown Roschdy Zem, y el
augusto Benoît Poelvoorde.
Los frutos del atrevimiento de Beauvois, el autor de la
magnífica De dioses y hombres, son dispares, con el manejo del tempo como
principal socavón y la memorable interpretación de sus protagonistas como gran
virtud. Sin embargo, al igual que la acción de sus personajes reales, la
película tiene tanta valentía, tanta dignidad, y hasta honorabilidad, que
resulta imposible criticarla con severidad.
La aventura de una noche de dos extraños en un país
extranjero, da un giro inesperado cuando la nube de polvo de un volcán impide
que todos los vuelos puedan despegar. (FILMAFFINITY)
Los no-lugares
Varios comentarios sobre este film lo vinculan con Antes del
amanecer (1995), el clásico de Richard Linklater que se convirtió en el
principal referente de película de amor en lo que va del siglo. El vínculo
parece ser intencional, ya que la compañera de Caroline se llama Céline (como
la coprotagonista de la trilogía Antes de…). Caroline es una arquitecta
francesa, Jaakko un DJ finlandés, se conocen en Vilna, Lituania, donde ambos
están de paso. Se involucran, pero ya tienen sus vuelos programados para
partir. Mientras tanto dialogan y se pasean por la ciudad.
La similitud termina ahí. Es fundamental la diferencia entre
el lapso de 24 hs de la anécdota de Linklater y el de 48 de ésta, con las dos
noches referidas en el título. Caroline, según lo confirmaremos más adelante,
suele tener encuentros sexuales fugaces durante sus viajes, tanto con hombres
como con mujeres. (En París tiene una pareja estable, la mencionada Céline).
Siempre se ocupa de que esos encuentros no se profundicen. Pero resulta que
esta vez una erupción volcánica en Islandia llena de cenizas el cielo del norte
de Europa y se bloquean los aeropuertos: el tiempo adicional y la segunda noche
que pasa con Jaakko van a ablandar sus mecanismos de defensa. Entonces las
ocurrencias aquí son más complejas a nivel sicológico que en Antes del
amanecer. En tren de trazar una genealogía de influencias, tanto como la
trilogía de Linklater está aquí la tradición de los amores de hotel: Hiroshima
mon amour, Lost in Translation (Perdidos en Tokio), Le Temps de l’aventure (El
tiempo de los amantes), Anomalisa.
El que la película envuelva mayor complejidad sicológica no
implica que en el cómputo general sea más compleja. Tiene mucho menos peso
conceptual que cualquiera de los antecedentes/modelos nombrados. Nadie conversa
de nada que no sean sus propias relaciones personales y su manera de plantarse
ante ellas. Los momentos más animados de conversación (cuando están bebiendo
desenfrenadamente en el bar) se muestran con el recurso habitual, generalizador
y poco imaginativo, de mostrarlos riéndose y moviendo los labios, pero sin
sonido, como parte de una secuencia de montaje que dice “la pasaron bomba
juntos”. El único asunto que se aborda realmente, por fuera de las referencias
emotivas de ambos personajes, es la propuesta arquitectónica de Caroline de
diseño para una sala de espera de aeropuerto, concebida para propiciar mayor
comodidad pero también mayores oportunidades para hacer contacto. Luego
tendremos una escena en la sala de espera del aeropuerto de Vilna, y puse todo
mi esfuerzo interpretativo a ver si se establecía algún tipo de vínculo que tematizara
este asunto, pero no fui capaz de encontrar ninguno. Tampoco hay mucho énfasis
en el contraste entre los no-lugares (hotel y aeropuerto —“no-lugares” segun el
concepto de Marc Augé—) y las calles de Vilna.
Hay una evidente pretensión de incluir aspectos un poco
salidos de lo mayoritario/tradicional/dominante. Está la bisexualidad de
Caroline, y el hecho de que ella es un poquito mayor que él (la actriz tenía 45
cuando hizo la película, el actor 40 pero parece más joven). No parece haber
nada demasiado especial en el vínculo entre Caroline y Jaakko (por más que él
diga que sí es algo especial). El nudo del drama está más bien en la
constatación de que la pareja de Caroline y Céline no da para más. Esto sí lo
vivenciamos por empatía, en la impaciencia de Caroline, muy justificable además
porque Céline (a quien vemos repetidas veces por Skype) es un plomazo y no
parece hacer otra cosa que demandar, intentar suscitar piedad y chantajear
emocionalmente a la compañera. Pero esto en vez de dar peso dramático a la
película se lo resta: que se separe de una vez, por Dios. Del otro lado
entonces está Jaakko, la opción hetero, y que tiene rostro, físico y actitud de
modelo de propaganda de perfume. A Caroline al principio como que le intriga,
pero luego se asusta de su vida estelar del DJ, siempre de viaje y cercado de
minitas espléndidas. Pero luego descubre que no, que es un tipo bastante
comedido sexualmente, que aspira a relaciones más profundas, y que además tiene
una hijita en Finlandia con la que se vincula en forma muy tierna. Él, por otro
lado, desde el primer amanecer de ambos, asume esa actitud del varón que enseña
a la mujer a liberarse de la prisión de sus propias trancas, combinando una
incidencia de tipo paternalista con otra más bien edípica, que trata de agitar
en ella los instintos protectores-maternales por la tristeza varonil de su amor
decidido al que ella todavía no se decidió a corresponder, y mostrándose además
como papá cariñoso y comprensivo.
Ninguno de los dos es un personaje especialmente fascinante,
aunque sí encajan decididamente en ciertos estándares de belleza. Uno esperaría
una lluvia de ideas interesantes en una charla entre dos profesionales
creativos que se pasan viajando y se encuentran en Lituania, pero el esqueleto
anecdótico-sicológico-conceptual quedaría intacto si se tratara de dos
burócratas que se conocen en Semana de Turismo en San Gregorio de Polanco. Los
lugares comunes de los diálogos hacen juego con el euro-pop bastante banal de
la banda musical y la fotografía de tonos apastelados.
Creo que por un tiempo más se seguirán haciendo películas
motivadas por Antes del amanecer o Lost in Translation, pero dudo que alguien
vaya a hacer alguna inspirada en ésta.
Guilherme de Alencar Pinto (La Diaria, 05/07/2017)
Martes y viernes a las 20.00 horas. Entrada: $ 150, socios gratis
Título original Dunkirk
Año 2017
Duración 107 min.
País Estados Unidos
Dirección Christopher Nolan
Guion Christopher
Nolan
Música Hans
Zimmer
Fotografía Hoyte
van Hoytema
Reparto Fionn
Whitehead,Mark Rylance,Kenneth Branagh,Tom Hardy,Cillian Murphy, Barry Keoghan,Harry Styles,Jack Lowden,Aneurin Barnard,James D'Arcy, Tom Glynn-Carney,Bradley Hall,Damien Bonnard,Jochum ten
Haaf,Michel Biel
Productora Coproducción Estados Unidos-Reino Unido-Francia-Países Bajos
(Holanda); Warner Bros. / Syncopy Production / Dombey Street Productions / Kaap
Holland Film / Le Studio Canal+ / Ciné+ / RatPac-Dune Entertainment
Género Bélico. Drama. Basado en hechos reales
Calificación: +12 años
Sinopsis
Año 1940, en plena 2ª Guerra Mundial. En las playas de
Dunkerque, cientos de miles de soldados de las tropas británicas y francesas se
encuentran rodeados por el avance del ejército alemán, que ha invadido Francia.
Atrapados en la playa, con el mar cortándoles el paso, las tropas se enfrentan
a una situación angustiosa que empeora a medida que el enemigo se acerca.
(FILMAFFINITY)
Premios 2017
3 Premios Oscar: Mejor montaje, sonido y efectos
sonoros. 8 nominaciones.
Globos de Oro: Nominada a mejor película, director y
banda sonora
Premios BAFTA: Mejor sonido. 8 nominaciones
National Board of Review (NBR): Mejores 10 películas
del año
American Film Institute (AFI): Top 10 - Mejores
películas del año
Critics Choice Awards: Mejor montaje (ex aequo). 8 nominaciones
Críticos de Los Angeles: Mejor montaje
Satellite Awards: Mejor sonido. 11 nominaciones
Sindicato de Productores (PGA): Nominada a Mejor
película
Sindicato de Directores (DGA): Nominada a mejor
director/película
Sindicato de Actores (SAG): Nominada a Mejores
especialistas de acción
Asociación de Críticos de Chicago: Mejor director. 6
nominaciones
Premios Gaudí: Mejor película europea
Premios César: Nominada a Mejor película extranjera
Premios David di Donatello: Mejor film extranjero
Estatura moral de una
derrota
La crítica extranjera, ha vivenciado el film Dunkerque de
Christopher Nolan, como una obra “de gran intensidad, poseedora de una magnificencia
que demanda ser apreciada en la mejor y más grande pantalla posible”. Es la
explanación visual, auditiva, con escasos diálogos de una épica magistral, de
un realizador que no había transitado por el tema bélico hasta entonces, si
tenemos en cuenta su quehacer precedente (Memento: Recuerdos de un crimen, la
trilogía de Batman: El caballero de la noche, Interestelar, – entre otros films
-.
Sorprende que el director se haya interesado por la realidad
histórica, abordando el llamado “Milagro de Dunkerque”, que tiene como tema
nada menos que el rescate de más de 360.000 soldados, pertenecientes a las
fuerzas aliadas, – ingleses, belgas, franceses -, que en el contexto de la
Segunda Guerra Mundial (1939-1945), entre los meses de mayo-junio de 1940, en la
batalla de Dunkerque, quedaron cercados, atrapados, acorralados, varados por el
siniestro ejército nazi-alemán, que los hostigara en su ofensiva llevada a cabo
por tierra, mar, y aire, con ametralladoras y bombas, de extremado suspenso, en
un poblado de la costa norte francesa, ubicado sobre el Canal de la Mancha, a
orillas del Paso de Calais, en la ciudad-puerto de Dunkerque o Dunkirk.
Nolan en varias entrevistas, expresaba que aspiraba que el
film mostrara la intensidad del “espíritu de Dunkerque”, sin acudir al horror y
a la sangre, poniendo el acento en el ritmo, “en la aceleración de la tensión,
en el suspenso que implicaba la superposición de situaciones límites”, en la
crueldad del continuo asedio, perpetrado por la insanía del enemigo alemán,
frente a la indefensión provocada, de la fatalidad padecida por los ingleses, y
los aliados, en una Francia invadida.
Las tomas de miles de hombres bombardeados en las playas de
Dunkerque, que esperan cruzar a la otra costa salvífica, al puerto inglés de
Dover, se resuelven en imponentes planos-secuencias que trasmiten silentemente
el dolor, la impotencia la desesperación por sobrevivir.
El rescate podía hacerse solamente atravesando el Canal de
la Mancha, pero las aguas poco profundas, impedían que los buques de guerra,
destructores de gran calado pudieran acercarse a las playas francesas, de aquí
que el Reino Unido les enviara botes de pesca, barcazas, pequeñas
embarcaciones, yates, veleros, transbordadores conducidos por civiles,
habilitados para llegar hasta la costa, para así poder salvar a los soldados,
trasladándoles hacia Dover.
Según el historiador Joshua Levine, que trabajase con el
realizador en el guión del film, explicita que “si el Reino Unido se hubiera
rendido, todo Europa hubiese caído en manos de los nazis”.
El drama de la guerra, se recrea utilizando la perspectiva,
la óptica o puntos de vista de varios personajes, así la del comandante a cargo
del muelle durante la evacuación (encarnado con gran solvencia por el actor
Kenneth Branagh), la del “capitán” de una embarcación civil (una genial
performance de Mark Rylance), la de un oficial malogrado por la guerra (Cillian
Murphy), de pilotos pertenecientes a la Fuerza Aérea Británica (Tom Hardy y
Jack Lowden), de los jóvenes soldados interpretados por Fionn Whitehead y Harry
Styles, este último ex integrante de la banda musical “One Direction”, que
descollara en este opus por sus dotes y habilidades histriónicas.
“Volver a casa” se volvería un tópico repetido por varios
agonistas, ya que las luces de la orilla salvadora, se vislumbraba desde el
caótico horror. La duración del film es sólo de una hora y 47 minutos, para el
desarrollo de una épica que no es lineal, ni cronológica, sino que avanza,
retrocede, vuelve a plasmar incidentes desde diferentes ángulos, en su decurso
fílmico con gran magisterio.
La banda sonora de Hans Zimmer, por momentos imita el
tic-tac del reloj, que exaspera, despierta el miedo, la ansiedad, la expectante
emocionalidad del espectador.
Desde las primeras imágenes, se sufre la presencia de un
joven que corre por intrincadas calles, huyendo de las poderosas balaceras
germanas; constituyendo el hundimiento de un crucero repleto de tripulantes,
otra inflexión letal. La imagen del barco que lo van llenando de agua en su
interior, mediante los agujeros balísticos que permiten la entrada, es otra
desgraciada, tremenda hazaña de los “vencedores”.
La evacuación finaliza exitosamente, – no quedaba otra
opción a tomar – y permitirá expresar al Primer Ministro británico, Sir Winston
Churchill en el parlamento inglés, que la victoria moral lograda era lo
trascendente, más allá que en términos bélicos el hito de Dunkerque era una
derrota. Llegar a Dover era sinónimo de haber podido sobrevivir en la lucha con
valentía, en aras de recomponer el necesario espíritu de autoestima y de
resistencia en un tiempo inglorioso.
La crítica en general es unánime en destacar que el trabajo
de dirección fue visceral, que se trata de una obra maestra impresionista, que
tal vez sea la película bélica más brillante de todos los tiempos. En tanto
otra crítica, expresiva de alguna disidencia, curiosamente no ha podido dejar
de pensar en el film.
El elemento dramático emerge de su subtexto, de la
omnipresencia de la muerte como una constante cierta, en permanente acecho, de
las acciones simultáneas y superpuestas en las que la cámara sigue a los
soldados de a pie en la playa, a los barcos que son hundidos o que han podido
acercarse, a las aeronaves de época que sobrevuelan el mar y toda la región,
con sus hábiles pilotos que luchan denodadamente con los aviones alemanes, en
el espacio aéreo.
Hay un anónimo soldado, que ya no puede soportar el desgaste
psicológico producido por la situación de espera, de ayuda que no llega y así
se despoja de sus armas y se interna en el mar bajo la mirada silenciosa de dos
jóvenes combatientes.
La obra de Nolan amerita una profunda reflexión sobre el
fatalismo que implica la guerra, en su muy desgarrador, brillante largometraje,
un tríptico épico-narrativo.
Dunkerque se encamina como la película más fuerte,
distintiva y beligerante, en la próxima entrega de los premios Oscar. Que así
sea.
“Dunkerque”, (Dunkirk) Estados Unidos, Reino Unido, Francia,
Holanda, 2017. Dirección: Christopher Nolan. Guión: Christopher Nolan. Música:
Hans Zimmer. Sonido: Richard King . Montaje: Lee Smith. Fotografía: Hoyte van
Hoytema. Elenco: Fionn
Whitehead, Mark Rylance, Kenneth Branagh, Tom Hardy, Cillian Murphy, Barry
Keoghan, Harry Styles, Jack Lowden, Aneurin Barnard, James D’Arcy, Tom
Glynn-Carney, Bradley Hall, Damien Bonnard, Jochum ten Haaf, Michel Biel.
Biopic de la obra y vida de la gran Emily Dickinson, una
poetisa que paso la mayor parte de su vida en casa de sus padres en Amherst,
Massachusetts. La mansión en la que vivió sirve de telón de fondo al retrato de
una mujer nada convencional de la que se sabe muy poco. Nacida en 1803, fue
considerada una niña con talento, pero un trauma emocional la obligó a dejar
los estudios. A partir de ese momento, se retiró de la sociedad y empezó a
escribir poemas. A pesar de su vida solitaria, su obra transporta a sus
lectores a su apasionante mundo. Esta es la historia de la poeta estadounidense
Emily Dickinson, desde su infancia hasta convertirse en la famosa artista que
conocemos. (FILMAFFINITY)
Sentimientos
Emily Dickinson (1830-1886) fue una poetisa estadounidense,
caracterizada por la pasión de sus textos. Vivió casi toda su vida recluida en
su casa; de su producción literaria solamente publicó una docena de un total de
alrededor de mil ochocientos poemas. Su obra revalorada luego de fallecida, la
ha ubicado entre los mayores poetas de su país.
Sus antepasados fueron prominentes figuras del mundo
político, jurídico y de la enseñanza. El puritanismo religioso de la familia,
provocó la rebelión de Emily, que empero permaneció en el seno de su familia en
una especie de voluntaria reclusión.
A partir de esos elementos, el realizador y guionista
Terence Davis, construye un film extraño. Apartándose de lo que pudo ser
solamente una biografía convencional y detallada (estilo HBO), su montaje torna
imperceptibles los saltos del tiempo.
Emily Dickinson persiste en su rebeldía ante la familia y la
sociedad, aunque nunca pudo desprenderse de la dependencia de un padre casi
inhumano en su férrea conducción del hogar y sus integrantes. Las discusiones
familiares, actúan a modo de detonante para revelar con precisión los
diferentes caracteres. Davis toma a sus personajes como si fueran figuras de
una pintura (la iluminación remite a los flamencos), haciendo del relato una
filigrana recreando la sociedad de la época.
Ese quietismo, esa abundante rigidez física de las figuras
centrales, es todo un desafío para un elenco que trasmite ajustadamente la
(in)moralidad de su tiempo, con una Emily que podría calificarse de feminista
no consciente de su condición vanguardista.
La cuidada y refinada escenografía actúa como el segundo o
tercer plano de tan pictóricas imágenes.
Un film clásico a la vez que renovador, al que
dramáticamente sobran reiteraciones, compensadas por tan original propuesta.
Productora Coproducción Argentina-Francia-España; K&S Films / La
Unión de los Ríos / Telefé / Maneki Films / Mod Producciones / Movistar+ / arte
France Cinéma / Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA)
Género Intriga. Drama
Calificación + 12 años
Sinopsis
En una Cumbre de presidentes latinoamericanos en Chile, en
donde se definen las estrategias y alianzas geopolíticas de la región, Hernán
Blanco (Ricardo Darín), el presidente argentino, vive un drama político y familiar
que le hará enfrentarse a sus propios demonios. Deberá tomar dos decisiones que
podrían cambiar el curso de su vida en el orden público y privado: por un lado,
una complicada situación emocional con su hija, y por otro, la decisión
política más importante de su carrera. (FILMAFFINITY)
Premios 2017-18
Festival de Cannes: Un Certain Regard (Sección oficial)
Premios Goya: Nominada a Mejor música original
Premios Sur: 11 nominaciones incluyendo mejor película y
director
Premios Fénix: 5 nominaciones incl. mejor fotografía, música
y actor (Darín)
Premios Platino: Nominada a mejor película, fotografía,
música y dir. Artística
Un hombre común
Hernán Blanco fue electo presidente de Argentina hace poco.
El motor de su campaña fue presentarlo como "un hombre común" y, como
tal, hoy es un misterio para muchos a la hora de gobernar. Al punto que un
periodista lo define como "el presidente invisible". Su primera
prueba de fuego es una Cumbre de Presidentes en la cordillera chilena para
resolver la creación de una organización petrolera de estados sudamericanos,
idea que lidera el poderoso presidente de Brasil, la estrella del momento
(Uruguay tiene presidenta). Pero la valija con la que viaja Blanco es más
pesada aún, su ex yerno amenaza con revelar cosas que sabe de él y su hija –la
ex esposa del chantajista- no está pasando por un buen momento psicológico.
Entonces el presidente decide que la hagan ir a Chile. Esta película de
Santiago Mitre (El estudiante, La patota) comienza como una intriga política
centrada en los sucios manejos del poder, y en un momento vira hacia el drama
familiar en el que la hija de Blanco es sometida a hipnosis y empieza a contar
cosas aparentemente sin sentido. Parecen caminos inconexos, pero al final del
film el espectador entenderá el doble planteo. Eso sí, la interpretación
correrá por cuenta de cada uno, no hay explicación explícita. El elenco es
brillante, desde lo que ya sabemos de Darín, pasando por los talentos de Rivas
(asistente del mandatario) y Fonzi (hija), hasta un Romano que en los últimos
tiempos viene encontrando papeles a su medida y les saca jugo. La cordillera es
fundamentalmente un thriller psicológico, pero también tiene denuncia política
sin bajar línea. Una historia que deja pensando y hace que guste más cuanto más
se la piensa.
Martes y viernes a las 20.00 horas. Entrada: $ 150, socios
gratis
Título original Loving Vincent Año 2017 Duración 95 min. País Polonia.Reino Unido Dirección Dorota Kobiela, Hugh Welchman Guion Dorota Kobiela, Hugh Welchman, Jacek Dehnel Música Clint Mansell Fotografía Animation, Tristan Oliver, Lukasz Zal Reparto Animation, Douglas Booth, Helen McCrory, Saoirse Ronan, Aidan Turner, Eleanor Tomlinson, Chris O'Dowd, Jerome Flynn, John Sessions, Holly Earl, Robert Gulaczyk, James Greene, Bill Thomas, Martin Herdman, Josh Burdett, Richard Banks, Shaun Newnham Género Animación. Drama. Biográfico. Calificación: + 9 años Sinopsis
Primer largometraje compuesto por pinturas animadas, "Loving Vincent" es un film homenaje a Van Gogh en el que cada fotograma es un cuadro pintado sobre óleo, tal y como el propio Vincent lo hubiera pintado. Sus 80 minutos de duración están compuestos por 56.800 fotogramas que han sido pintados, uno a uno, por una gran cantidad de excelentes pintores a lo largo de varios años, todos inspirándose en el estilo y arte magistral de Van Gogh. (FILMAFFINITY)
Premios 2017
Premios Oscar: Nominada a mejor largometraje de animación
Globos de Oro: Nominada a Mejor filme de animación
Premios BAFTA: Nominada a Mejor película de animación
Premios Annie: Nominada a mejor película independiente, guion y música
Festival de Annecy: Premio del público
Premios del Cine Europeo: Mejor largometraje de animación
National Board of Review (NBR): Mejores películas independientes del año
Critics Choice Awards: Nominada a mejor largometraje de animación
Asociación de Críticos de Chicago: Nominada a Mejor film de animación
Satellite Awards: Nominado a mejor largometraje de animación
Premios David di Donatello: Nominada a Mejor film de la Unión Europea
De vida, locura, muerte… y más vida
Para la Asociación de Críticos de Cine del Uruguay la Mejor Ópera Prima y Mejor Animación del año 2017. En dicha categoría, también ha ganado los Premios del Cine Europeo y ha recibido la nominación a los Globo de Oro. Se espera por los Oscar. Más allá de galardones, un gesto de amor y un acontecimiento histórico en sí misma.
“¿Quién soy yo a los ojos de la mayoría? Un don nadie, una no entidad, una persona desagradable. Alguien que no tiene, ni nunca tendrá, posición alguna en la sociedad; en resumen, lo más bajo entre lo bajo”.
Vincent van Gogh (1853-1890)
De plano, hay dos cosas que debemos respetar mucho en Loving Vincent: el gran trabajo artístico y técnico detrás de la realización del filme, y el profundo amor que demuestra la empresa. Esto se encuentra muy por encima de la consideración que pueda merecer la historia que se nos relata y su mayor o menor calidad y sostenibilidad. Lo dicho: lo anterior se respeta y se aprecia, mucho. Y es el gran diferencial de Loving Vincent.
Al igual que en la recordada canción de Don McClean, “Vincent” (Starry, starry night, para muchos), a la que no sólo hace honor la película, sino que parece servir de inspiración en muchos aspectos, el gran pintor neerlandés Vincent van Gogh es considerado con afecto, con amor, hasta con devoción, nos animaríamos a afirmar. Así, esta realización deviene en una nueva forma del reconocimiento, un nuevo homenaje: a su vida, a su obra, a toda una concepción del arte. Una nueva reivindicación. Y más allá de acuerdos o desacuerdos con la postura, el planteo se percibe honesto -responsablemente honesto-, auténtico. Y cuando prima el amor, difícil oponerse.
Y sí, hay una carta del pintor -ya fallecido- que debe llegar a su destinatario, su hermano y mecenas Theo; y sí, hay un padre preocupado -cartero y amigo de Vincent- que se ocupa de que ello suceda; hay un hijo al que le es encomendada la misión, aún sin su beneplácito, pero que intentará responsablemente completarla. Y sí, habrá un viaje, con sus estaciones, a partir del cual -como es habitual- ya nadie será el mismo; y habrá un encargo que se transformará en obsesión, y lo que debería haber sido una simple entrega se convertirá en investigación: la de la muerte de aquél, el pintor loco y enfermo, el pintor apasionado por su trabajo, pasional en sus vínculos, no muy correspondido en sus afectos, incomprendido en su arte. Su suicidio parece no haber sido tal.
Pero el misterio será sólo un intento. Y el suspense estará más sostenido por la calma tensa de la banda sonora -funcional, efectiva, climática-, que se impone sin ostentar, que por el casi ingenuo desarrollo argumental y dramático. Historia, por otra parte, que incorpora, incluso, las más recientes hipótesis sobre la muerte de quien se convirtió, quizá deseándolo pero sin asistir a ello, en una de las referencias más importantes de la pintura, y el arte todo, en el siglo XX.
Y es tal el ícono en el que se ha convertido Vincent van Gogh que dos directores, ella de origen polaco, Dorota Kobiela, y él de origen inglés, Hugh Welchman, decidieron realizar la primera película animada de la historia del cine hecha a partir de pinturas casi como un tributo al Maestro. Para ello, necesitaron más de 6 años, 125 pintores de óleo bien formados, provenientes de 20 países diferentes, especialmente entrenados para la ocasión en la técnica del neerlandés -seleccionados entre más de 5.000 candidaturas- y 65.000 fotogramas -en una relación de casi 12 por segundo-, cada uno de los cuales representó una pintura al óleo fotografiada en alta resolución para generar con ellas la animación posterior. Animación, por otra parte, que utilizó la técnica del croma, o clave de color -la asociada hoy día al fondo verde para modificar y reemplazar áreas o imágenes por otras-, para que actores profesionales dieran cuerpo y representaran a todos los personajes involucrados, fueran filmados, y así permitir luego el trabajo de los pintores, que pintaron los lienzos finales sobre sus imágenes. Para esto, el parecido físico de los actores y los hombres y mujeres retratados por van Gogh tuvo un rol protagónico, al menos en los rasgos reflejados por los cuadros. De ese modo, otro de los destaques de Loving Vincent es el doble reconocimiento que permite el gran trabajo artístico y técnico efectuado: por un lado, reconocer la pintura de la que parte la toma en cada caso y, por otro, reconocer a los actores detrás de las voces y las representaciones pictóricas.
Setenta y siete fueron las obras de van Gogh utilizadas en el filme, setenta de las cuales mantuvieron los tonos y colores de la pintura original, mientras que siete fueron “transportadas” al blanco y negro utilizado para generar los flashbacks con los que se relata el pasado de sus últimas semanas de vida en Auvers sur Oise (Francia), en las que se centra la investigación del joven Armand Roulin sobre el paradero de Vincent, al inicio, y las razones y el cómo de su fallecimiento, posteriormente. Relatos efectuados por quienes frecuentaron al artista, por motivos diversos, durante dicho período, y que van Gogh -ese que, en vida, vendió sólo tres de sus casi novecientos cuadros- dejara inmortalizados en algunos de sus trabajos más famosos.
Ese dato, el del reflejo del mundo que lo rodeara en su obra -sujetos, situaciones, paisajes- fue decisivo al momento de elaborar el guión. Ello, y los centenares de cartas en las que relatara, principalmente a su hermano Theo, sus vivencias cotidianas y su proceso creativo en cada período. A través de ellas -pinturas, cartas-, es posible recrear su entorno y sus acciones de un modo tan cercano a la precisión -de acuerdo a palabras de sus directores- que es difícil de comparar con algún otro artista de la pintura.
Y es a partir de esa imagen especular maravillosamente deformada por su arte que podemos rastrear sus pasiones y obsesiones, sus apegos y desapegos, sus lugares favoritos, las calles que lo rodearon, sus amigos, sus zapatos, su cuarto, alguno de sus amores; su ser tortuoso, y torturado, su peculiar forma de ver y sentir el mundo; la lucidez, su lucidez, con la que intentó liberarnos de tanta atadura; la rosa espinada pisoteada en la nieve -al cantar de McClean-, la brisa y la sombra sobre las colinas, las flores flameantes y las noches estrelladas, las nubes en remolino, los rostros sufrientes embellecidos y enternecidos por su mano, los hombres en harapos; su amor por nosotros nunca correspondido; su belleza infinita…
Lamentablemente, si no pudimos entenderla, si no supimos cómo verla en su turno -tierra y tiempo sin profeta-, nadie podrá garantizarlo ahora. Por más pasión y amor que se hayan puesto en la empresa. Andrés Vartabedian (Revista digital Vadenuevo, 03/01/2018)
Michèle, exitosa ejecutiva de una empresa de videojuegos,
busca venganza tras ser asaltada de forma violenta en su propia casa por un
intruso. (FILMAFFINITY)
Premios 2016
Premios Oscar: Nominada a mejor actriz (Isabelle Huppert)
2 Globos de Oro: mejor película extranjera y mejor
actriz-drama (Huppert)
Premios César: Mejor película y actriz (Isabelle Huppert).
11 nominaciones
Premios del Cine Europeo: 3 nominaciones, incluyendo mejor
película
Festival de Cannes: Sección oficial largometrajes a concurso
Premios Independent Spirit: Mejor actriz (Isabelle Huppert)
Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor actriz (Huppert)
Críticos de Los Angeles: Mejor actriz (Huppert)
National Board of Review (NBR): Mejores películas
extranjeras del año
Premios Gotham: Mejor actriz (Isabelle Huppert)
Critics Choice Awards: Mejor película de habla no inglesa. 2
nominaciones
Asociación de
Críticos de Chicago: 3 nom., incl. Mejor pel. ext. y actriz (Huppert)
Satellite
Awards: Mejor actriz (ex-aequo) (Isabelle Huppert). 2 nominaciones
Premios Goya: Mejor película europea
Premios Gaudí: Mejor película europea
Premios del Sindicato de Críticos de Cine Franceses: Mejor
film
Premios 2017
Premios BAFTA: Nominada a Mejor película en habla no inglesa
Premios David di Donatello: Nominada a Mejor film de la
Unión Europe
Contrastes de ella
Estaba aquella reflexión de Jacques Rivette que planteaba
que toda buena película es algo más complejo de lo que su director se propuso
hacer. Decía que toda gran película es en realidad el retrato de esa cosa que
el director, sin quererlo, estaba imprimiendo en la pantalla, en la interacción
de sus planos, escenas, secuencias. No es que uno, después, como espectador,
vaya a ser capaz de deducir todo lo que está ocurriendo allí pero algo se
percibe vivo, misterioso, inasible; en el caso de Elle (2016), también,
chocante y contradictorio.
La película narra el juego en el que Michelle se mete cuando
decide no denunciar la violación que sufre ni bien empieza la película, y
buscar (o esperar) al atacante y resolver el tema bajo sus propios medios. Eso
es, en realidad, la superficie, porque la película también la narra a ella como
mujer, empresaria del mundo de los videojuegos, víctima de un trauma en la infancia,
madre, hija, ex-esposa, amante, amiga. Y sobre todo, narra el cruce donde la
violación no es del todo un punto que la devela en su fragilidad y sufrimiento
sino que, por el contrario, hecha luz sobre su fría elegancia, su racionalidad
y su deseo. Porque su reacción a la violación no es, digamos, lo que uno
espera; y detrás de eso, hay cierta complejidad que la lleva a recorrer una
línea peligrosa de coqueteo, literal, con su atacante. En ese recorrido, el
guión y la puesta en escena establecen un choque entre lo que parece esperable
y lo que de hecho ocurre, construyendo momentos de comedia y perplejidad.
Lo atroz se vuelve sexy; lo violento, erótico. Las
contradicciones abundan en la película, desde el hijo negro de una pareja
blanca (con un padre obstinado con afirmar que se trata de su hijo) a la
extraña comicidad de un policial. No son fundamentos de una tesis sino piezas
del misterio que, al fin y al cabo, es ella y su deseo, que se afirma en su
ley, ilógico e inexorable. Entonces lo que genera rechazo o atracción se vuelve
imposible de distinguir. La síntesis última es el rostro de ella (spoiler), la
forma sutil en la que sonríe (casi como si lo hiciera con los ojos) frente al
rostro ensangrentado del violador moribundo (fin de spoiler.)
En una entrevista a IndieWire, el director Paul Verhoeven
parece afirmar su intensión de buscar el cruce entre terrenos contradictorios:
“Mantengo un ojo abierto al lado destructivo del universo; la sexualidad, la
amistad y el amor están en el otro lado. Yo estoy tratando de usarlos a los dos
al mismo tiempo. Los dos están en todos lados”. La incómoda concatenación de
sucesos que albergan esta doble naturaleza son la premisa que construye la
extrañeza que sobrevuela a toda la película y la perplejidad que puede provocar
las decisiones y actitudes de ella, u otros de los personajes. Más que
llevarnos a formular una idea racional -que quizá podríamos- lo más interesante
sucede en la parte que parece escapar a ese esfuerzo.